Cómo ayudar a superar el duelo de un niño por la muerte de un familiar

madre apoya a su niño en su duelo

Todos sabemos lo importante que es educar a los niños desde pequeños. Asimismo, educarles sobre la muerte para que la acepten como parte de la vida es la mejor manera para pasar un mejor duelo. Sin embargo, en muchas de las sociedades actuales hablar de la muerte parece como si fuera un tema tabú.

Además, muchos adultos creen que no es buena idea hablar de la muerte a sus niños porque son demasiado pequeños para entenderlo. Querido lector, que sepas que esto es un gran error. La falta de conocimiento genera desconfianza y miedo.

Los niños experimentan estas emociones cuando se encuentran ante la muerte de un ser querido sin saber qué es la muerte exactamente. Por este motivo, es tan importante educar a los niños de modo que entiendan que la muerte forma parte de la vida.

De este modo, cuando se muera un ser querido suyo, no les sobrepasará tanto la situación ni durará tanto su duelo. Seguidamente, vamos a ver cómo es el proceso de duelo de los niños para que sepas cómo ayudarle en caso de ser necesario alguna vez.

El proceso de duelo en los niños

niña triste en su proceso de duelo

El duelo que viven los niños es un proceso difícil y complejo que difiere del proceso de duelo de un adulto. Esto, en gran parte, se debe a que los niños no están capacitados biológicamente para entender la muerte. Asimismo, crean sus propios mecanismos para entenderla y para hacerla frente.

Estos mecanismos son diferentes según la edad, la personalidad y la tolerancia a la frustración de cada niño. Al mismo tiempo, como hemos visto anteriormente, la mentalidad que se tenga ante la muerte será determinante.

Así pues, es necesario ofrecerles un soporte emocional personalizada a cada niño según sus características y necesidades. Si el niño cuenta con el soporte de sus seres queridos más cercanos, el duelo le será más llevadero. Eso es necesario porque después de la muerte de un ser querido el niño necesita una persona a la que apegarse de manera segura.

A continuación, te dejo un libro que trata sobre como potenciar la inteligencia emocional de tus hijos e hijas. Como puedes comprobar tu mismo, tiene muy buenas valoraciones porque realmente te guía en como educar con estos valores.

Educar con inteligencia emocional

Sugerencias, actividades y consejos prácticos

Ayuda para los padres sobre educación emocional

Los padres aprenderán a comunicarse con sus hijos en el nivel más profundo y gratificante

Los padres aprenderán a enseñarles a sus hijos a mejorar sus relaciones sociales

También, el modo en el que se produjo la muerte y el tipo de relación que tenía con esa persona son factores a tener en cuenta. A lo complicado que es el duelo de un niño, se le suma que la mayoría de adultos no están preparados para ayudarles.

Esto se debe a la falta de conocimiento sobre cómo es el duelo de los niños y a la falta de habilidades para manejar dichas situaciones. Por eso, entender las etapas de duelo de los niños es uno de los aspectos fundamentales para poder ayudarles.

Las diferentes etapas del duelo

Muchos expertos consideran que las 4 etapas del duelo son las mismas para adultos que para los niños. Vamos a ver ahora en qué consiste cada etapa

Shock

En la primera etapa, el niño se muestra desesperado ante una situación así. Es por esto que en esta etapa suele mostrarse negativo a aceptar dicha realidad y niega que realmente sea verdad.

Anhelo y búsqueda

En la segunda fase, el niño se muestra triste y deprimido. En esta etapa, algunos niños siguen buscando a la persona fallecida donde solían encontrarla para ver si la encuentran.

Desesperanza y desorganización

En la tercera etapa, el niño empieza a darse cuenta de que la muerte de su ser querido es real y que no se puede cambiar. Al hacerse finalmente a la idea de su muerte, experimenta sentimientos de desesperanza. Habla habitualmente de la persona fallecida y recuerda momentos vividos con ella con melancolía.

Reorganización

Durante la cuarta y última etapa, el niño empieza a mostrarse de mejor humor y a recordar y hablar menos del ser fallecido. Así es porque lidia mejor ya con sus emociones, aunque aún pueden darse ocasiones en las que pase de estar contento a triste.

El duelo en niños de 4 a 6 años

Niño de 4 años con ojos grandes

En esa etapa, el niño no es capaz de entender qué significa realmente que muera una persona. Así pues, los niños de esta edad pueden seguir creyendo que su ser querido vuelva a la vida en algún momento. También, pueden tener pensamientos irracionales como que la muerte sea contagiosa, o que tengan miedo a morir ellos.

También, durante ese etapa los niños pueden mostrarse jugando como si lo hicieran con la persona que ha fallecido. Por eso es importante en esta etapa hablar cada día con el niño sobre lo sucedido, para que logre entenderlo e integrar la nueva realidad. Esto le ayudará a superar el duelo de mejor forma y con mayor rapidez.

A continuación, te comparto otro libro que trata sobre cómo cultivar la mente de nuestros hijos. Las estrategias que te dan son de gran utilidad para hacer frente a los retos que debe enfrentar todo padre al educar a sus hijos. Otra vez, puedes mirar las valoraciones positivas que le han dado todos aquellos padres que lo han leído ya.

El cerebro del niño: 12 estrategias revolucionarias para cultivar la mente en desarrollo de tu hijo

Libro innovador y práctico

Desmitificación de las crisis y de los conflictos

Conocimientos científicos sobre cómo está constituido el cerebro infantil y cómo se desarrolla

Pautas claras para entender y manejar los distintos conflictos propios de los niños en función de cada edad

El duelo en niños de entre 6 y 10 años

niña de 8 años con patines

En esa edad, los niños ya son capaces de entender una situación así. No obstante, no tienen ni las capacidades ni las habilidades necesarias para afrontar la muerte de un ser querido.

Aquí, es muy importante el soporte emocional de sus familiares, que le den cariño y amor para que se sienta respaldado. Y, otra vez, es positivo ir hablando de lo sucedido para ayudar al niño a interiorizar y aceptar la falta el ser querido.

Por otro lado, es normal que en esas edades los niños expresen sentimientos de culpa, negación, miedo o vulnerabilidad. Otra actitud que pueden presentar es la de intentar responsabilizarse en hacer alguna actividad de las que solía hacer la persona fallecida.

El duelo en niños de 10 a 13 años

En esta etapa, el grado de malestar de los niños es relativo al tipo de relación personal que mantuvieran con el fallecido. Así pues, si tenían una relación muy estrecha con el fallecido, su malestar será muy superior a que si era un pariente lejano. En esa etapa también les afecta notablemente cómo reaccionan y sufran las personas de su entorno cercano a esa pérdida.

Aquí, otra vez, es muy importante hablar del tema con el niño para que se haga a la idea de lo sucedido de la mejor manera posible. Además, es muy recomendable concienciarle de que la muerte forma parte de la vida, para que lo acepte como tal. De este modo, su proceso de duelo será más corto y llevadero.

¿Cómo pueden ayudar los padres en el duelo de sus hijos?

Los padres deben estar capacitados para hacer frente a su propio duelo de la mejor manera posible. Si los mismos padres experimentan de manera drástica la muerte de un ser querido, sus hijos aprenderán de su ejemplo.

Debemos recordar que los niños aprenden fundamentalmente de lo que observan. Así pues, las habilidades personales y sociales que presentan ante la vida son las que observan de las personas de su entorno cercano.

Por eso mismo los padres deben ser un buen modelo a seguir para que sus hijos aprendan de su ejemplo práctico. Es inútil decirle cómo debe ser tu niño mediante la palabrería si tus acciones no van acorde de lo que le dices.

Esta incongruencia lo único que conllevará es a que pierdas la credibilidad de tus palabras. Los niños aprenden muchísimo más a través de la observación de las cosas que no de su explicación teórica. Muchos padres consideran que es mejor mentir a los niños sobre la muerte de un ser querido que no decirles la verdad.

Esto es un grave error. Decirle a un niño que su abuelo, por ejemplo, se ha quedado dormido y no despertará puede hacer que coja miedo a dormirse. Y lo mismo pasa si le decimos que se ha ido de viaje y no volverá, que ahora está en un lugar mejor, etc.

Tampoco debemos decirles cosas como “él/ella no quería que estuvieras así” o “ahora eres el hombre de la casa”. Esto lo único que les generará son sentimientos de culpabilidad y de responsabilidad que le afectarán negativamente.

Y para concluir recomendarte que…

Si tu también necesitas aprender cómo sobrellevar situaciones así, te recomendamos leer el artículo “5 formas de superar un mal momento por ti mismo.

Contenido curado de la página educapeques.com. Autor de la imagen de portada de este artículo: Jordan Whitt

Algunos de los links de este artículo pueden contener links de afiliado. Esto significa que si haces una compra a través de ellos, yo me gano una pequeña comisión. Tu no pierdes absolutamente nada, pero yo gano un poco de dinero que me anima a seguir escribiendo y publicando contenido interesante para ti.

Pinea esta imagen en Pinterest!




About Elisabet

Elisabet es educadora social y profesora de español. Ella misma se considera una amante de la educación emocional y social. Además, está formada en SEO y en marketing digital, y es la fundadora de estatealdia.com.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *